Al final las cosas no siempre salen como uno quisiera... Pero lo que cuenta es que cuando el día termina y volteas hacia atrás descubres que después de todo no estuvo tan mal...
El anuncio de que Paul McCartney se presentaría en el zócalo de la ciudad de México y de manera gratuita, fue al principio para mi como una broma más de las que se acostumbran en twitter, pero cuando la noticia fue confirmada no había más que pura emoción por revivir aquel concierto de hace dos años donde descubrí el poder que tienen los Beatles en mi vida...
Miles de personas se reunieron por fin en el corazón de México para esperar y escuchar a uno de los cuatro grandes de Liverpool, el acontecimiento sabiamos todos que pasaría a la historia y lo importante como siempre digo, es ser parte de ella...
Mi jornada laboral que normalmente dura doce horas, esta vez fue diferente, desde las 11 de la mañana me dediqué a caminar por los alrededores del zócalo para tomar lo más que se pudiera...
Afortunadamente y como de suerte, mi madre andaba también por ahí y nos encontramos, quién lo iba a decir no? un pequeño break para comer con ella y celebrar el día de las madres, que desde ahora estoy seguro también será recordado como el día de Paul McCartney en el zócalo...
Las horas transcurrieron y la vibra de fiesta no se dejaba de sentir, pancartas con mensajes de cariño se leían por muchos lugares, playeras con imágenes de The Beatles o simplemente con el rostro de Paul se veían también... Lo mejor, con trajes brillosos y de colores bastante llamativos aparecían de repente en medio de la multitud algunos miembros del la banda de corazones solitarios del sargento pimienta...
Mi lugar asignado era la azotea del GDF donde ya mucha prensa nacional e internacional aguardaba pacientemente el inicio del concierto.
Finalmente pocos minutos después de las nueve de la noche Paul apareció en escena con un saco rojo y muy sonriente... Lo primero que se escuchó de Paul fue "You say yes, I say no, You say stop and I say go go go..." seguido de un grito multitudinario de todos los asistentes...
La intrucción clara de los organizadores fue: "Sólo pueden tomar fotos durante las dos primeras canciones, después deben guardar el equipo", yo no tuve objeción, debía enviar material antes de que fuera demasiado tarde para el cierre de nuestra edición...
Saben algo... No sirvió de nada, fue demasiado tarde, quizá la mala suerte, o el destino o lo que sea, pero el trabajo hasta ese momento había sido en vano...
Con el fracaso en la mente y en el rostro decidí volver a la azotea para por lo menos terminar de ver el recital... Paul entonces hizo a un lado su bajo y subió unas escaleras en el escenario para después sentarse frente al piano y cantar "Let it be"... Algo en la cabeza y quizá en el corazón me dijo que debía escucharlo... Así que sólo dejé que fuera...
El concierto duró tres horas, quizá alguno minutos más o menos, pero después de despedirse dos veces McCartney regresó tan sólo para dejar el mensaje final: "...And in the end, the love you take is equal to the love you make"
Así que por hoy con eso me quedó...
Soy amante caminante, la cotidianeidad es de lo que más disfruto, la observación no es mi mayor virtud, pero sigo trabajando para dedsarrollarla...
viernes, 11 de mayo de 2012
miércoles, 18 de abril de 2012
Mi cielo es tuyo también...
En mi cielo te busco siempre...
Una primavera decidí guardar momentos y este mi cielo para que tú un día puedieras admirarlo también...
Mi cielo es tuyo, te lo comparto...
Una primavera decidí guardar momentos y este mi cielo para que tú un día puedieras admirarlo también...
Mi cielo es tuyo, te lo comparto...
miércoles, 14 de marzo de 2012
No hay pretextos...
Esta mujer se llama Rusidah, tiene 44 años, vive en Indonesia, está casada y tiene un hijo, desde hace 20 años ella se ha dedicado al negocio de la fotografía, tomando fotos en bodas y diferente tipo de fiestas, además tiene un pequeño estudio en su casa donde atiende a los clientes que necesitan alguna fotografía.
Hoy decidí dedicarle esta entrada a ella porque ayer cuando buscaba unas imágenes me topé con estos retratos que le hizo Ulet Ifansasti de Getty Images, la verdad es que me hizo reflexionar sobre todas esas veces que me quejo por que las cosas no son fáciles, de que no tengo las condiciones adecuadas para trabajar, pretextos comunes en los que caemos muchas veces cuando dejamos de valorar lo que tenemos.
Al final llegó a mi una lección que hoy les comparto:
NO HAY IMPEDIMENTOS PARA HACER LAS COSAS QUE TE APASIONAN, SI CREES QUE LOS HAY ENTONCES ESTÁS EN EL CAMINO EQUIVOCADO...
lunes, 19 de diciembre de 2011
Y colgaron los tenis... Como el año.
¿Cuántas historias tienen los zapatos y tenis que usamos? Hay quienes aseguran que el calzado que vestimos dice mucho sobre nuestra personalidad, imaginen todas las anécdotas que guardamos en nuestro closet.
Caminando por la calles de mi colonia me encontré con varios cables adornados con zapatos y tenis que cuelgan de ellos. Lo primero que me vino a la mente fue: ¿Quién los dejó ahí? Echen un vistazo por donde caminen, piensen en cuantas histórias tienen esos zapatos que aunque ahora permanecen estáticos, en su momento fueron los mejores cóimplices de quienes los portaron.
¿Qué caminos habrán recorrido? A pesar de haber sido planeados como un accesorio de vestir, hoy juegan un papel ornamental y urbano de nuestra ciudad.
Caminando por la calles de mi colonia me encontré con varios cables adornados con zapatos y tenis que cuelgan de ellos. Lo primero que me vino a la mente fue: ¿Quién los dejó ahí? Echen un vistazo por donde caminen, piensen en cuantas histórias tienen esos zapatos que aunque ahora permanecen estáticos, en su momento fueron los mejores cóimplices de quienes los portaron.
¿Qué caminos habrán recorrido? A pesar de haber sido planeados como un accesorio de vestir, hoy juegan un papel ornamental y urbano de nuestra ciudad.
lunes, 12 de diciembre de 2011
La suerte de las aves...
Quien fuera ave...
Las fotos siempre cambian dependiendo del ángulo que se tomen, esas palabras las recuerdo bien de la escuela, al final esa frase siempre me recordó aquella otra que decía: Si estuvieras en mis zapatos lo entenderías mejor...
La verdad es que aunque caer me aterra, me gustan las alturas, me encanta volar y ver lo que no todos pueden ver. Ese paisaje que los pájaros tienen ante sus ojos es algo que realmente envidio.
Si yo fuera un pájaro recorrería el DF una y otra vez... Esta ciudad gigante y contrastante, contaminada y llena de gente, con miles de colonias, cientos de autos, donde existe igual pobreza extrema que riqueza desmedida... Sin duda sería todo un manjar visual...
Recorrer el cerro de la estrella, volar sobre el paradero de pantitlán y después toparme con la central de abastos, ver de lejos el metro de la ciudad, llegar hasta el centro después de cruzar colonias como Narvarte, la Del Valle, y la Condesa, volar más alto que el angel de la independencia y sentir como el aire toca mis alas mientras llegó al corazón de la ciudad...
Eso y más disfrutaría todos los días si yo fuera un pájaro en esta ciudad...
Por eso cuando la envidia me ataca y las observo plantadas en árboles y cables sólo me queda decirles: Que suerte la suya, vayan a volar ustedes que pueden!!!
Las fotos siempre cambian dependiendo del ángulo que se tomen, esas palabras las recuerdo bien de la escuela, al final esa frase siempre me recordó aquella otra que decía: Si estuvieras en mis zapatos lo entenderías mejor...
La verdad es que aunque caer me aterra, me gustan las alturas, me encanta volar y ver lo que no todos pueden ver. Ese paisaje que los pájaros tienen ante sus ojos es algo que realmente envidio.
Si yo fuera un pájaro recorrería el DF una y otra vez... Esta ciudad gigante y contrastante, contaminada y llena de gente, con miles de colonias, cientos de autos, donde existe igual pobreza extrema que riqueza desmedida... Sin duda sería todo un manjar visual...
Recorrer el cerro de la estrella, volar sobre el paradero de pantitlán y después toparme con la central de abastos, ver de lejos el metro de la ciudad, llegar hasta el centro después de cruzar colonias como Narvarte, la Del Valle, y la Condesa, volar más alto que el angel de la independencia y sentir como el aire toca mis alas mientras llegó al corazón de la ciudad...
Eso y más disfrutaría todos los días si yo fuera un pájaro en esta ciudad...
Por eso cuando la envidia me ataca y las observo plantadas en árboles y cables sólo me queda decirles: Que suerte la suya, vayan a volar ustedes que pueden!!!
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